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José Antonio Kast presentó una indicación sustitutiva al proyecto de Sala Cuna Universal para ampliar su acceso a familias trabajadoras, eliminando la restricción actual de empresas con más de 20 trabajadoras. La propuesta busca redefinir el beneficio, incluyendo a trabajadores independientes y de casa particular, financiado a través de un Fondo de Sala Cuna con una cotización del 0,35% a cargo del empleador. Se compensaría esta cotización con una reducción equivalente en la tasa del seguro de cesantía para no aumentar los costos laborales, asegurando una implementación progresiva desde hijos de mujeres trabajadoras hasta segmentos del sector público en etapas posteriores. El aporte fiscal inicial sería de 11.631 UTM, cerca de $10 mil millones, durante los primeros dos años, con financiamiento estatal en caso de insuficiencia.
Este lunes, el presidente José Antonio Kast presentó una indicación sustitutiva al proyecto de Sala Cuna Universal.
Recordemos que esta iniciativa tiene el objetivo de acelerar su discusión en el Congreso y ampliar el acceso al beneficio para familias trabajadoras.
Según consignó BioBioChile, la iniciativa busca modificar el esquema vigente, que actualmente obliga a otorgar sala cuna únicamente a empresas con 20 o más trabajadoras.
No obstante, el Ejecutivo señaló que este criterio es restrictivo.
¿De qué trata el proyecto de Sala Cuna Universal?
En ese contexto, la propuesta apunta a redefinir el acceso al beneficio y eliminar las condiciones asociadas al tamaño de las empresas o a la proporción de mujeres contratadas.
Uno de los ejes centrales del proyecto es que el derecho a sala cuna no dependerá de la estructura de la empresa.
Bajo esta lógica, la autoridad plantea que el beneficio deberá garantizarse desde la primera contratación, con el objetivo de reducir los efectos que hoy, según el gobierno, desincentivan el empleo femenino.
Junto a lo anterior, la indicación también amplía el universo de beneficiarios, incorporando a madres, padres y personas que ejerzan el cuidado personal de niños.
A esto se suman trabajadores independientes con cotizaciones vigentes y trabajadoras de casa particular, quienes actualmente no están incluidos en la normativa.
¿Cómo se financiará la propuesta?
Cabe señalar que el financiamiento de dicho sistema se articulará a través de un Fondo de Sala Cuna.
Por su parte, en el caso de trabajadores dependientes, este se sostendrá mediante una cotización de cargo del empleador equivalente al 0,35%, mientras que para independientes operará de manera similar a otros seguros sociales.
Con el objetivo de evitar un impacto en los costos laborales, el gobierno de Kast propuso compensar esta cotización con una reducción equivalente en la tasa del Seguro de Cesantía.
De acuerdo al diseño anunciado por el mandatario, el mecanismo permitiría avanzar “sin alza en los costos laborales de los empleadores”.
Además, mencionó que este proyecto no es “un nuevo impuesto al trabajo”.
Por último, el jefe de Estado aseguró que su implementación será progresiva, pues en una primera etapa se incorporará a hijos de mujeres trabajadoras dependientes y a personas con cuidado personal acreditado.
Más adelante, el beneficio se extenderá a trabajadores independientes, trabajadoras de casa particular y padres con empleo.
Finalmente, se incorporará progresivamente a determinados segmentos del sector público en etapas posteriores.
El proyecto también considera un aporte fiscal inicial de 11.631 UTM, cercano a $10 mil millones, durante los dos primeros años siguientes a la promulgación.
En caso de que el fondo no alcance a cubrir la demanda, el Estado deberá financiar la diferencia.