“Chao mamita”: la última despedida de niño chileno que murió en terremoto en Colombia
“Chao mamita, que Dios la bendiga”. Esas fueron las últimas palabras que Jesús Muñoz, un niño chileno de seis años, le dijo a su abuela antes de dirigirse a su colegio en Colombia.
Solo horas después, la familia recibió la devastadora noticia de su muerte tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país.
El menor se encontraba en el colegio Gimnasio del Calima, ubicado en la localidad de Calima El Darién, cuando el movimiento telúrico, registrado a las 07:34 horas, provocó el colapso de parte de la estructura del establecimiento.
Jesús quedó atrapado bajo los escombros y fue encontrado sin vida durante las labores de búsqueda. De acuerdo con los antecedentes conocidos hasta ahora, el menor fue uno de los cuatro pequeños que fallecieron producto del derrumbe en el recinto educacional.
La última despedida del pequeño Jesús
Según contaron sus familiares en Chile, Jesús había llegado a Colombia hace apenas tres meses junto a su madre, con quien se trasladó desde Chile para radicarse en la zona.
Su papá, Ramón Muñoz vivió horas de angustia e incertidumbre mientras esperaba conocer qué había ocurrido con su hijo, cuando horas más tarde su madre, de nacionalidad colombiana, se comunicó con la familia.
En conversación con 24 Horas, su abuela, Mirella Reyes, recordó el particular momento que vivieron esa mañana, antes de que Jesús saliera rumbo a su colegio.
“Nos despedimos en la mañana, primera vez. Fue algo sorprendente, yo digo: Dios sabe hacer las cosas tan bien. ‘Chao mamita, que Dios la bendiga’, me dijo”, relató.
Horas más tarde, la mujer recibió una llamada de la madre del pequeño, quien le comunicó entre lágrimas que Jesús había muerto.
“4:00 de la tarde, ella llama llorando, me dice: ‘Tía, tía’, me dijo, ‘se me murió mi hijo’. Y me dice: ‘Quedó bajo los escombros’, me dijo. ‘Lo encontraron ahora bajo los escombros del colegio’”, contó.
Padre espera poder despedir al niño en Colombia
Actualmente, los restos del menor permanecen en el Servicio Médico Legal de Colombia, mientras su familia realiza las gestiones necesarias para poder retirarlos y darle sepultura.
La madre todavía no ha podido concretar el procedimiento debido a los trámites de identificación internacional. Para ello, se requiere el envío de las huellas dactilares de Jesús desde el Consulado de Chile y la presencia de su padre para efectuar el reconocimiento oficial.
El padre del niño, quien reside en la comuna de Rengo, solicitó apoyo económico a las autoridades para costear los pasajes aéreos que le permitan viajar hasta Colombia, realizar el trámite y poder despedir a su hijo.
Mientras la familia enfrenta este proceso, vecinos de la región de O’Higgins y la antigua escuela de Jesús realizaron homenajes en su memoria, utilizando globos y velas.
Su abuela también recordó algunas de las características que hacían especial al pequeño y el cariño que mantenía con su familia.
“Era hermoso. No decía garabatos… Esas cosas, recuerdo de ser tan pequeñito, él era muy inteligente, habilidoso. Él era algo especial… Yo lo vamos a llevar acá”, expresó emocionada.
Ahora, la familia se encuentra a la espera de las coordinaciones con la Cancillería chilena para agilizar los trámites y concretar la entrega de los restos de Jesús.