A casi un año del crimen de Krishna Aguilera Yáñez, el Juzgado de Garantía de San Bernardo condenó a una joven por su participación como encubridora del delito de homicidio.
Se trata de K.A.G.O., actualmente de 18 años, quien enfrentó el proceso como menor de edad, ya que tenía 17 años al momento de los hechos.
La joven aceptó su responsabilidad en un procedimiento abreviado y recibió una condena de tres años de pena mixta, que cumplirá mediante reclusión nocturna y bajo supervisión de Gendarmería.
La sentencia, a la que accedió MEGA Investiga, también detalló los antecedentes del crimen de Krishna, quien tenía 19 años, era madre de una niña de 4 años y vivía junto a su familia en San Bernardo.
Los antecedentes del crimen de Krishna Aguilera
La investigación de la Fiscalía Occidente estableció que, a comienzos de septiembre de 2025, Juan “Guatón” Beltrán, José Montecinos Contreras, alias “El Chino”, y Luis Alejandro Inostroza Nawrath, apodado “Krosty”, acordaron secuestrar y asesinar a la joven.
Desde el 18 de septiembre, Inostroza comenzó a excavar una fosa de 1,32 metros de profundidad en el sector de Camino Catemito, en San Bernardo. Además, compró cal y otros materiales para posteriormente ocultar el cuerpo.
El plan se concretó durante la madrugada del 5 de octubre. Según la investigación, Beltrán fue a buscar a Krishna a su domicilio y posteriormente ambos se trasladaron a la discoteca La Facultad, en barrio Bellavista, donde permanecieron hasta cerca de las 05:00 horas.
Después, cuando la joven estaba desorientada e inestable, fue subida contra su voluntad al vehículo. Junto a Montecinos, Beltrán la trasladó hasta un punto de venta de drogas ubicado en calle Los Pirineos.
Allí permaneció amarrada de pies y puños por menos de dos horas, antes de ser llevada hasta la fosa ubicada en Camino Catemito.
Tras una intensa búsqueda, el cuerpo de Krishna fue encontrado el 25 de octubre. Estaba semidesnuda, amarrada de cuello, pies y manos, y había sido enterrada clandestinamente con piedras, tierra y cal.
El Servicio Médico Legal estableció que la causa de muerte fue asfixia mecánica.
El rol de la joven condenada por encubrir el crimen
Luego del homicidio, los imputados y otros involucrados realizaron distintas acciones destinadas a ocultar los rastros de la víctima, algunas de ellas a cambio de pagos en dinero.
De acuerdo con la investigación, K.A.G.O. era pareja de Beltrán y desde septiembre de 2025 conocía su intención de asesinar a Krishna.
El fallo indicó que, mientras la adolescente permanecía internada en un centro de rehabilitación de drogas en Paine, recibió la visita de su pareja y de su madre. En esa instancia, Beltrán le confesó lo ocurrido.
“El imputado le reconoció que ya había dado muerte a la víctima y que estaba enterrada en un lugar donde nadie la podría encontrar y que se iba a esconder para no ser detenido, pidiéndole que no informara a nadie en relación al delito”.
Pese a conocer estos antecedentes, la entonces adolescente de 17 años ocultó la información a la policía cuando prestó declaración, negando saber dónde estaba Beltrán y qué había ocurrido con Krishna.
Mientras se concretó esta primera condena, la investigación continuó respecto de los demás involucrados en el crimen.