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Un carabinero en Copiapó enfrenta una grave denuncia de tortura sexual presentada por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, tras un procedimiento en mayo con una mujer detenida por violencia intrafamiliar. La querella detalla que el funcionario habría fotografiado y palpado a la víctima, incluso intentando contactarla después de los hechos. El INDH señala que estas acciones podrían considerarse como tortura con connotación sexual, amparándose en el Código Penal y compromisos internacionales. Se espera que la investigación del Ministerio Público aclare los hechos y determine las responsabilidades penales correspondientes.
Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra. (Artículo 04 del Código Procesal Penal)
Un carabinero enfrenta una grave denuncia de tortura sexual en Copiapó, región de Atacama.
Todo se originó, luego que el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) interpusiera una querella en contra de un uniformado tras un procedimiento realizado hace unas semanas.
¿Qué se sabe sobre el caso del carabinero acusado de tortura sexual en Copiapó?
Según consignó T13, la acción judicial fue presentada el pasado 23 de junio y se basa en hechos que, según el organismo, ocurrieron el 11 de mayo durante la detención de una mujer vinculada a un caso de violencia intrafamiliar.
En ese contexto, Jorge Puelles, abogado regional del INDH, mencionó a Atacama Noticias que a la víctima la trasladaron al Hospital Regional de Copiapó para constatar lesiones.
“El funcionario la lleva a una sala contigua al sector de urgencia, pide las llaves del lugar y le solicita que se desvista para supuestamente constatar lesiones”, puntualizó la querella.
Junto a lo anterior, Puelles señaló que la denunciante se negó a la petición debido a que sintió vergüenza y por el estado emocional en que se encontraba tras la detención.
Antecedentes claves
No obstante, y de acuerdo con los antecedentes del INDH, el funcionario habría cerrado las cortinas del recinto.
Acto seguido, el policía habría utilizado un teléfono personal para tomar fotografías y realizó palpaciones en distintas partes del cuerpo de la afectada, incluyendo sus senos.
Además, la querella también indicó que los hechos continuaron más allá del hospital, pues, según explicó el abogado, luego que la víctima fuera trasladada a la Segunda Comisaría de Copiapó, el funcionario habría conseguido su número de teléfono a partir de la información obtenida durante el operativo.
Tras los hechos denunciados, el funcionario habría establecido contacto con la mujer en varias ocasiones.
Incluso, el sujeto la habría invitado a reunirse fuera del ámbito policial y aseguró que podía brindarle acompañamiento y protección antes de plantear encuentros de carácter privado.
En tanto, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) afirmó que estas conductas podrían encuadrarse como tortura con connotación sexual.
Junto a lo anterior, el organismo aclaró que dicha querella se ampara en el artículo 150 A del Código Penal y en los compromisos internacionales de Chile relacionados con la prevención de la tortura y la protección frente a la violencia hacia las mujeres.
Finalmente, el abogado Jorge Puelles sostuvo que esperan que la investigación del Ministerio Público logre esclarecer los hechos y, de confirmarse, se determinen las responsabilidades penales pertinentes.