Una nueva edición de la encuesta Cadem volvió a encender las alertas en torno a la seguridad en el sistema educativo chileno, evidenciando una marcada percepción de inseguridad.
De acuerdo con el sondeo, correspondiente a la última semana de marzo, un 90% de los encuestados considera que los liceos públicos son espacios inseguros tanto para estudiantes como para profesores.
Aprobación de José Antonio Kast se estabiliza
En contraste, la visión sobre los colegios privados es considerablemente distinta, ya que un 58% los percibe como lugares seguros.
El estudio también recoge el impacto que generó el reciente caso ocurrido en Calama, donde un estudiante mató a una inspectora e hirió a otras personas.
En ese contexto, un 78% de los encuestados opina que este hecho no es aislado, sino que responde a un problema generalizado en el país, reflejando una preocupación extendida por la situación actual en los colegios.
Respecto a las causas de estos episodios, las opiniones se dividen, aunque con una tendencia clara: un 56% atribuye estos hechos principalmente a problemas de salud mental, mientras que un 43% los relaciona directamente con fenómenos de delincuencia o violencia social.
¿Qué porcentaje de aprobación tiene José Antonio Kast?
Sin embargo, existe consenso en torno a la gravedad de ciertas conductas: un 69% considera que un estudiante que lanza una bomba molotov dentro de un establecimiento debe ser considerado un delincuente.
En medio de este escenario, las medidas de seguridad cuentan con un respaldo casi transversal. La encuesta muestra que un 92% de los consultados está de acuerdo con instalar cámaras de vigilancia al interior de los colegios, mientras que un 86% apoya la implementación de detectores de metales en los accesos.
El apoyo a medidas más estrictas también se extiende fuera del ámbito escolar. Un 62% de los encuestados está de acuerdo con crear una ley que registre a quienes cometan actos de vandalismo.
En paralelo, la encuesta también abordó la evaluación del presidente José Antonio Kast. Según los resultados, el Mandatario alcanza un 44% de aprobación, con un alza de un punto porcentual.
Por otra parte, su desaprobación llega al 52%, también con un leve incremento, reflejando una cierta estabilidad en su evaluación.
En cuanto a sus atributos personales, los encuestados destacan principalmente su autoridad y liderazgo (53%), seguidos de la valentía (52%) y la responsabilidad (51%). Además, su gestión se evaluó en áreas como relaciones internacionales (54%), crecimiento económico y empleo (53%) y manejo de la inmigración (50%).