Este viernes en una conferencia de prensa realizada en el palacio de La Moneda, el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, rechazó el lapidario informe de Amnistía Internacional que cuestionó duramente el actuar del Gobierno y de las fuerzas armadas y de orden.
Flanqueado por el ministro de Justicia, Hernán Larrain, y la subsecretaria de Derechos Humanos, Lorena Recabarren, la autoridad negó la versión del organismo internacional, que aseguró haber solicitado información al Gobierno, afirmando el ministro que “desde que asumí, al menos yo no he recibido ninguna solicitud ni petición de reunión para poder responder las dudas e inquietudes que pueda tener Amnistía Internacional”.
“Si ellos tienen el interés, por supuesto, cuando quieran nos reunimos y les entregamos toda la información necesaria para aclarar sus dudas, porque el informe presentado ayer tiene múltiples deficiencias, tiene imputaciones que son absolutamente equívocas, y por lo mismo la disposición tanto mía como de todas las autoridades de gobierno es dar todas las facilidades a todas las instituciones de derechos humanos”, afirmó el secretario de Estado.
Agregó que “yo estoy seguro de que cuando conozcan los antecedentes van a ver que lo que hemos hecho como Gobierno es ser absolutamente proactivos en que se respeten las leyes, las normas que en nuestro país cautelan los derechos fundamentales de nuestros compatriotas”.
" target="_blank">Entre las deficiencias mencionadas, mencionó la de “imputar que hay una suerte de actuación concertada para dañar a la población, todo lo contrario, desde el primer día hemos dicho que hay manifestaciones que son pacíficas, que son legítimas, y que son necesarias en democracia”.
“La ciudadanía tiene todo el derecho a expresarse, a manifestarse y plantearle a quienes dirigen y conducen el país y a todos los actores inquietudes como las que se han planteado las últimas semanas, por de pronto mejorar la salud, los sueldos, las pensiones, y hemos venido trabajando en esa dirección”, sostuvo.
Asimismo, reiteró que la salida a la crisis pasa por hacer “buena política, con diálogo y con acuerdos, abandonando los maximalismos y comprometiéndonos profundamente por la paz social”.