Asistente de párvulos quemó a su hijo con un chispero y le lanzó cloro en San Antonio: fue condenada
El Tribunal Oral en lo Penal de San Antonio declaró culpable a una mujer de 34 años por las agresiones que sufrió su hijo de 13, con un chispero y cloro, al interior de una vivienda ubicada en Llolleo, en la región de Valparaíso.
Los hechos ocurrieron el 17 de julio de 2025, cuando el adolescente logró salir de su domicilio y llegó hasta la casa de una vecina para pedir ayuda.
De acuerdo con los antecedentes que se presentaron durante el juicio, el menor de edad se encontraba empapado, llorando y con distintas lesiones visibles. Además, mantenía rastros de una sustancia química en su cuerpo.
Ante esta situación, la vecina se comunicó con Carabineros. Los funcionarios policiales trasladaron al niño hasta un centro asistencial, donde el personal médico constató lesiones de carácter leve, compatibles con golpes, quemaduras e irritación provocada por la aplicación de un producto químico, consignó 24 Horas.
Madre que atacó con chispero y cloro a su hijo fue detenida días después
Luego de que el caso quedara al descubierto, la madre del adolescente abandonó el lugar. Sin embargo, detectives de la Policía de Investigaciones lograron detenerla días más tarde.
Según los antecedentes entregados, la mujer se desempeñaba como asistente de párvulos.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que la acusada golpeó a su hijo, le provocó quemaduras con un chispero de cocina y lanzó una sustancia química sobre su rostro.
El Ministerio Público también explicó que el adolescente consiguió escapar de la vivienda para buscar ayuda en una casa cercana.
La defensa de la imputada, por su parte, solicitó su absolución. Sus abogados argumentaron que otra persona del entorno familiar habría provocado las lesiones que presentaba el menor de edad.
Tribunal declaró culpable a la asistente de párvulos
Pese a los argumentos de la defensa, los integrantes del Tribunal Oral en lo Penal de San Antonio resolvieron de manera unánime declarar culpable a la mujer por el delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar.
Durante el desarrollo del proceso judicial, la acusada permaneció en libertad. No obstante, el tribunal mantuvo las medidas cautelares decretadas después de su formalización.
Entre ellas se encontraban el arraigo nacional, la obligación de firmar cada 15 días y la prohibición de acercarse a la víctima.