Keith Baker mantuvo como prisionera a una mujer que tenía dificultades de aprendizaje, en una pequeña pieza de su casa, sin embargo, eso no fue todo, ya que además, la trataba como su esclava sexual.
El suceso ocurrió en el sur de Irlanda, donde la mujer que no ha sido identificada -por seguridad- estuvo por más de una década en una prisión que hoy en día luce totalmente diferente a los tiempos de tortura que ella vivió.
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De acuerdo a The Sun, el violador conoció a su víctima en Gran Bretaña para luego persuadirla de irse con él a Irlanda. El esposo de la mujer inmediatamente puso una denuncia después de que su esposa desapareciera sin ni siquiera dejar rastro en 2004.
“Ella le dijo a la policía que hizo lo que el hombre le dijo porque estaba aterrorizada, pero también porque él le dio dulces. Incluso, dijo que uno de sus favoritos eran los de color morado“, dijo un testigo al diario británico.
El hombre fue arrestado luego de que unos detectives descubrieran unos videos de él violando a la víctima en Internet. Sin embargo, cuando fue interrogado lo negó todo y afirmó que las relaciones sexuales habían sido de mutuo acuerdo.
Los uniformados fueron a rescatar a la mujer, quien estaba en pésimas condiciones: pesaba sólo 38 kilos y sus dientes estaban muy mal por todos los dulces que comía.
Cabe señalar que el hombre está siendo investigado y por mientras se encuentra en prisión preventiva mientras que la mujer está siendo atendida psicológica y físicamente.