Este miércoles, el Séptimo Tribunal Oral en Lo Penal condenó a 20 años de cárcel a José Pablo Peñafiel Ossandón, acusado de cometer múltiples agresiones sexuales contra mujeres pertenecientes a la comunidad sorda en la Región Metropolitana.

La sentencia se conoció luego de que el tribunal acogiera los antecedentes presentados por la Fiscalía de Género Oriente, organismo que durante la investigación estableció que el sujeto, quien presenta problemas severos de audición, tenía un perfil de agresor sexual serial.

Durante el proceso, la Fiscalía lo acusó por un total de 13 delitos sexuales, entre ellos violaciones y abusos sexuales, informó BioBioChile.

Peñafiel permanecía en prisión preventiva desde 2024, mientras avanzaban las diligencias por hechos ocurridos entre los años 2009 y 2022.

Finalmente, el tribunal lo declaró culpable de ocho delitos de violación, uno de ellos en carácter de reiterado. Estas agresiones corresponden específicamente al periodo comprendido entre 2009 y 2017.

Fiscalía detalló el modo de operar del condenado, un agresor sexual serial

La investigación estableció que existen 13 víctimas, todas integrantes de la comunidad sorda y entre quienes se encuentran dos menores de edad. Durante el juicio, 11 de ellas entregaron su testimonio con el acompañamiento de intérpretes de lengua de señas.

La fiscal de Género Oriente, Francisca Rivera, sostuvo que las agresiones respondían a un patrón y no a situaciones independientes.

“No son hechos aislados, sino que se pudo probar que él tenía un modo de operar planificado en que seleccionaba a sus víctimas con esta discapacidad que él también tenía, pero en una menor medida”, consignó la persecutora.

Rivera explicó, además, que el condenado escogía determinadas circunstancias para cometer los ataques. “Buscaba ciertos lugares que eran aislados y en ciertos horarios. 4 de las 13 víctimas, además, fueron llevadas a la imprenta familiar donde las agredió sexualmente”, detalló.

La fiscal también destacó las particularidades que enfrentaron los equipos encargados de desarrollar las diligencias y acompañar a las víctimas a lo largo del proceso judicial.

“Fue una investigación compleja, distinta de las que estamos acostumbrados a llevar. Tuvimos un apoyo permanente de la Unidad Regional de Atención a Víctimas y Testigos (URAVIT), Brigada de Delitos Sexuales y el apoyo de una intérprete de lengua de señas que estuvo todo el tiempo en la investigación”, sostuvo la funcionaria.

De esta forma, la justicia estableció una pena de 20 años de cárcel para José Pablo Peñafiel Ossandón por los ocho delitos de violación acreditados durante el juicio.