Actualizan estado de salud de inspectora herida en atentado de Calama: “Es el amor por sus niños”
La tarde de este martes, el imputado por el sangriento ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama quedó en prisión preventiva, tras ser formalizado por una serie de delitos que dejaron a una inspectora fallecida y otras cuatro personas heridas.
El hecho, que conmocionó a la comunidad escolar el pasado viernes, terminó con el asesinato de María Victoria Reyes, mientras que una segunda inspectora, Haydée Moya, permanece internada en estado crítico y luchando por su vida.
Así, durante la audiencia de formalización, el Ministerio Público le imputó al acusado los cargos de homicidio consumado, cuatro delitos de homicidio frustrado y porte de armas. Además, se decretó un plazo de investigación de 180 días.
Actualizan estado de salud de segunda inspectora herida en atentado de Calama
Tras la instancia judicial, Sian Alavia Moya, hija de la funcionaria herida, conversó con los medios de comunicación, donde actualizó sobre el estado de salud de su madre, indicando que ha presentado algunos avances.
“Mi madre sigue en estado grave y crítico. Si bien ya no utiliza máquinas para respirar, continúa con varios órganos dañados producto de este ataque”, explicó, según capturaron las cámaras de La Tarde es Nuestra.
“Los avances han sido progresivos y los médicos no entienden bien el motivo, pero como familia creemos que es el amor por sus niños, por educar y cuidar, lo que la mantiene con vida. Estamos muy felices por cómo ha avanzado su salud”, sostuvo.
Hija de Haydée Moya pidió medida ejemplificadora
Junto con referirse a su estado, también abordó el proceso judicial que enfrenta la familia contra el estudiante de 18 años que ideó y protagonizó la masacre.
“Los abogados querellantes, el Ministerio Público y la Fiscalía han sido claros: no existe ningún atisbo de inimputabilidad”, afirmó, aludiendo a los informes médicos que presentó la defensa del sujeto.
“Es un caso que podría marcar un hito en Chile respecto a la responsabilidad en hechos de violencia dentro de comunidades educativas”, agregó.
En esa misma línea, hizo un llamado a fortalecer la protección hacia docentes y asistentes de la educación, enfatizando en el riesgo al que se enfrentan día día.
“Los profesores no somos médicos, pero sanamos. No somos guardias, pero defendemos. A veces criamos en reemplazo de los padres, y esto debe generar un cambio en el país”, reflexionó.
Finalmente, pidió respeto frente a la difusión de registros del ataque y pidió encarecidamente que se dejen de difundir videos sensibles del ataque.
“Mi mamá está viva, luchando por su vida, y no vamos a descansar hasta que ella pueda caminar hasta este tribunal, dar su versión de los hechos y que se haga justicia”, expresó.
“En Chile las penas para proteger a los profesores, asistentes de la educación y para docentes deben endurecerse. Debemos saber que vamos a educar y volver tranquilos a casa“, cerró.