Alexis Castillo solo quería vender un mueble por Internet, pero no imaginó que un acto de buena fe iba a transformarse en un calvario que lo tiene desesperado.

El sujeto de 42 años publicó un aviso vendiendo un mueble de cocina en 70 mil pesos y de inmediato recibió llamadas de compradores, pero una de ellas es la que ahora lo tiene sufriendo.

Un joven me llamó muy interesado en comprar: me contó que estaba en pareja, que trabajaba en una faena minera y que solo podía retirar el mueble días después. Me ofreció transferirme el dinero en ese momento para asegurarlo. Acepté de buena fe. Mejor para mí, pensé”, expresó el hombre a LUN.

Dicho esto, Alexis se sintió confiado y luego de compartir sus datos bancarios, el joven que lo llamó le pidió, como “gesto de confianza”, si le podía enviar algo para saber a quién le mandaba el dinero, y ahí estuvo su gran error.

Pequé de inocente y cometí el error de mandarle fotos de mi carnet por ambos lados y de mi licencia de conducir, donde sale mi dirección”, relató.

El tema es que luego de recibir esas imágenes, el supuesto comprador le dijo que tenía una cuenta empresarial por lo que le iba a enviar un código que él debía aceptar, y fue en ese minuto que Castillo se dio cuenta que querían estafarlo.

Lo mandé a la punta del cerro y le colgué. Nunca más supe de él y al otro día vendí el mueble”, señaló, sin imaginar que días después este mal rato se convertiría en una pesadilla que perdura hasta hoy.

A mediados de agosto comenzó a recibir muchos mensajes en Facebook funándolo, y al contactarse con uno de estos denunciantes, se enteró que el otro tipo ocupaba sus datos y documentos para hacerse pasar por él y dar confianza con los vendedores para luego estafarlos.

El método del estafador es depositar un sobre vacío en los cajeros automáticos, enviar un pantallazo de la transferencia y luego mandar a un tercero a buscar el producto “comprado”, claro que el dinero jamás llega a su destino.

Me he contactado con tres personas que me acusaban de estafar, pero la cantidad de funas online que me han hecho en distintas ferias de las pulgas virtuales son cerca de 20. La última la pillé el lunes, de una víctima en Ovalle”, se lamentó.

Alexis, quien se desempeña como profesor, llegó hasta Fiscalía para presentar una denuncia por suplantación de identidad, pues toda esta situación ha sido súper desgastante para él, ya que ha tenido que explicar la historia en reiteradas ocasiones a conocidos y colegas para limpiar su imagen.

Ahora simplemente está a la espera de que localicen al estafador y él pueda recuperar su honra dañada, al menos por Internet.