Este jueves en Gran Hermano, diversos participantes recibieron cartas de sus seres queridos y Francisco no fue la excepción.

Cuando se encontraba en el living de la casa estudio, “Papá Lulo” fue notificado sobre la personal misiva que había llegado para él.

Tras darle una rápida lectura en su dormitorio, el hombre le pidió a la “Pincoya” que leyera las palabras que su primo le había dedicado, para que “viera cómo era” en realidad.

“Hermano, recuerdo cuando yo era niño y te miraba como una persona grande, desde esos momentos vi cómo ayudabas a mi tía cuando ibas a la feria para llevar las bolsas de las señoras por una propina”, comenzó leyendo su compañera.

“Recuerdo verte haciendo ejercicio desde muy niño. Así pasa el tiempo y te tocó hacer el servicio militar. Recuerdo cuando una vez te fuimos a ver, yo era un niño, pero te veía llorar porque no querías estar ahí, para poder estar en la casa acompañándonos a mí y a mi tía”, continuó.

Fue allí cuando se reveló una medida bastante extrema que tomó Francisco para regresar a su hogar. “Después, cuando yo era más grande, mi tío contó que te tiraste de un cerro y quedaste todo moreteado y así fue cómo conseguiste volver a la casa. Todo por no dejar sola a mi tía”, reveló su familiar.

Francisco conmovió a Pincoya

El primo de Francisco contó que cuando su madre cayó hospitalizada, él estuvo muy mal. “Su fallecimiento fue un golpe duro que caló en nuestros corazones”, continuó leyendo Jennifer, momento en que se quebró su voz.

Ni siquiera dudaste en subirte al camión para ayudar a pagar la millonaria deuda del hospital. Lo hiciste por más de 16 años”, agregó.

“No tengo dudas que mi querida tía te cuida y que está muy feliz de verte dónde estás. Toda mi familia somos testigos del amor de mi tía y mi tío. Eres un gran padre, amigo y un gran hermano”, cerró.

Finalmente, la mujer agregó “y qué bueno que eres amigo de la Pincoya” para posteriormente abrazarlo. “Te tiraste de un cerro para abajo, te chiflaste…”, bromeó ella.