Joven padre habría forzado a menor a tener sexo en cama que compartía con novia embarazada
Un joven padre de dos pequeños hijos está siendo acusado de forzar a una menor de edad a tener relaciones sexuales en la cama que compartía con su pareja embarazada.
Craig Oldfield, de 23 años, guardia de seguridad y residente de Middlesbrough, Inglaterra, enfrenta cargos por supuestamente haber obligado a una niña de 14 años a entrar a su casa para luego violentarla sexualmente. Tras el delito la habría convencido para que no contara nada porque ‘sus hijos crecerían sin un padre’.
Lee también: Brutal confesión de condenado por violación: “Papá lo hizo, yo tengo que hacerlo ahora”
Aunque él niega los cargos- dos de actividad sexual con una menor, dos de incitar a una menor a la actividad sexual y uno por explotación sexual infantil- una entrevista en el tribunal da cuenta de cómo habrían ocurrido las cosas.
Tras incitarla a entrar a su casa, para mostrarle algo nuevo, que ella pensó que sería la habitación de la nueva bebé que sabía que él y su pareja esperaban, la llevó hasta la pieza ‘matrimonial’ y comenzaron los abusos.
“Forzó su mano contra mi cabeza y luego me empezó a sacar la ropa. Me empujó hacia la cama y tuvo sexo conmigo. Simplemente no pude hacer nada, quedé congelada. Era mi primera vez”, habría señalado la niña.
Pocos meses después le envió un nuevo mensaje a la adolescente, que ya había cumplido los 15 años, en el que le pedía que lo acompañara camino al trabajo, a lo que ella accedió, de acuerdo a las palabras escuchadas en el tribunal, consignó Mirror.
A medio camino, el hombre tomó un atajo y nuevamente le solicitó a la menor hacer un acto sexual, el que, luego de rehusarse en un comienzo, finalmente realizó.
“Usó un poco de fuerza. Yo estaba muy asustada. Sólo quería que se fuera”, confesó la muchacha.
Según las informaciones judiciales el hombre estaba en constante contacto con la menor a través de mensajes de texto y Facebook y ella incluso una vez accedió a enviarle fotografías de alto nivel erótico. La olla sólo se destapó cuando la madre de la niña descubrió los mensajes.
Aunque en un principio la niña no quería que la madre denunciara los hechos por la ‘amenaza’ que había hecho el sospechoso sobre sus hijos, finalmente la menor accedió y dio su testimonio.
Consultada por la defensa de Oldfield, señaló que lo consideraba su amigo y se sentía bien cerca de él, pero que a pesar de eso había abusado sexualmente de ella.
El juicio continúa.