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Padre encerró por meses a sus dos niños en una diminuta habitación cubierta de heces

Dos niños, de dos y tres años respectivamente, fueron encontrados encerrados en una habitación cubierta en heces, que era utilizada como una verdadera prisión por su padre.

La ciudad de Derby, en Inglaterra, fue el escenario de uno de los casos de maltrato infantil más terribles de los últimos meses. Cuando la situación quedó al descubierto, tras una denuncia de un vecino, los niños estaban llenos de llagas, con sus manos y pies cortados y con materia fecal entre sus dedos.

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Los menores se comunicaban usando gruñidos y gritos primitivos y la única palabra que conocían era “auto”, dando cuenta del aislamiento y la negligencia en su cuidado.

Exámenes posteriores además determinaron que estaban infestados de piojos, y que sufrieron de ampollas y enrojecimiento de sus piernas por mantenerse en un ambiente frío.

Los padres, quienes no pueden ser identificados por motivos legales, están siendo procesados por maltrato infantil y cuidado negligente. El hombre, cuya actitud fue calificada por el juez como sádica, ya fue sentenciado a prisión por un periodo de 29 meses, mientras que la madre espera aún su condena.

“Apenas entré a la habitación fui golpeada por un fuerte olor a heces. Dentro había una sola cama de una plaza, con un colchón asquerosamente sucio. Las cortinas estaban rasgadas y cubiertas de materia fecal, había marcas de manos con heces en las murallas y hasta en el techo. Era sencillamente asqueroso, cruel”, relató la experimentada trabajadora social que descubrió a los pequeños, quien prefirió mantenerse en el anonimato.

La misma mujer reveló que además las baldosas estaban quebradas, dejando expuestos bordes afilados, lo que podría explicar los cortes en los pies y manos de los niños. También habían dos mamaderas cochinas y algunos autitos sucios, aunque ningún otro juguete.

“Recuerdo que quedé en shock, horrorizada. No podía entender cómo una habitación podía estar de esa manera, no podía creer que no supiéramos de esta familia. El padre nunca mostró ningún tipo de verguenza o arrepentimiento por el estado de los niños, que estaban en pañales y camisetas sucias, ni por la asquerosidad de la pieza”, comentó la trabajadora social según consignó Mirror.

Durante el juicio, el hombre culpó al mayor de los niños y a su mujer, quien se encontraba postrada en casa, por su comportamiento irracional y violento, que provocó retraso en el desarrollo de sus hijos.

El juez Jonathan Bennet sentenció a prisión al padre, de alrededor de cuarenta años, argumentando que sus acciones fueron inhumanas.

“En mi opinión, usted fue sádico. Le privó a sus hijos de atención, cuidado y amor. Esto es, a mí modo de ver, un maltrato grave. Fue por un período de dos meses pero, en mi opinión, dos meses para esos dos niños en esas condiciones es prolongado. Nunca sabremos el daño que realmente les ha causado“, dijo Bennet al momento de la sentencia.

Cabe consignar que actualmente los pequeños, quienes perfectamente podrían caber en la denominada categoría de ‘niños salvajes’, están bajo el cuidado de un orfanato y las autoridades siguen de cerca su progreso tanto físico como cognitivo.